Fehu es la primera de las runas vikingas del Futhark antiguo. Representa la diosa Freyja, madre y energía que mana sin cesar. Su imagen gráfica reproducen los cuernos de una vaca (ganado). En la antigua sociedad Nórdica el ganado era signo de riqueza, posesiones y prosperidad.
La runa Fehu simboliza la naturaleza, fertilidad, dinero, vida plena y poder. Si bien Fehu es una runa de carácter positivo, también representa cualidades negativas asociadas al ganado, como la debilidad de espíritu, mansedumbre o el aspecto servil.
Uruz es la segunda de las runas nórdicas del alfabeto vikingo. Representa las virtudes del Uro, un animal extinguido, salvaje y no domesticable, semejante al toro pero mucho mayor. El Urz aporta a esta runa su fortaleza, coraje, lucha audaz e incluso agresividad.
La runa Uruz simboliza una transformación, un cambio y un renacimiento de manera honorable, decidida y valiente. Indica que tu forma de vivir actual debe desaparecer y dar paso a otra nueva donde dar lo mejor de ti.
Semejante a la transformación de niño a hombre experimentada por los jóvenes vikingos al llegar a los 15 años, mediante el rito de cazar un Uro, para demostrar su fuerza, valor y arrojo.
Thurs o Thurisaz es la tercera runa del alfabeto nórdico antiguo. Su grafismo representa un martillo, un diente afilado, una espina como la del tallo de las rosas, una rama o una puerta.
El martillo hace referencia al dios vikingo Thor, luchador implacable vinculado a las tormentas. La espina y el diente con filo simbolizan dolor, la rama representa el crecimiento o donde agarrarse, y la puerta, el umbral o inacción temporal. Thurisaz comprende los polos opuestos vida-muerte, por lo que significa regenaración.
Hay quienes asocian la runa Thurisaz al gigante del hielo Thorn, que en una de sus interpretaciones significa «Demonio», simbolizando la lucha entre el Bien y el Mal. De ahí que en el Tarot esté representado por el arcano nº 15 «El Diablo».
Ansuz es la runa número 4 del alfabeto vikingo. Su grafía representa la forma de una persona mayor y curtida que se vence hacia adelante con los brazos abiertos, para dar algo.
Esta runa está vinculada con el dios Odín, y simboliza las distintas maneras de comunicarse, la palabra hablada, los gestos humanos, la conversación, la comprensión, unión o acercamiento.
Alude a percibir o dar regalos, cualidades, instrucción o iluminación. La expresión hablada y la exhalación de aire por nuestra boca están fuertemente ligados, por este motivo la runa Ansuz también representa al viento.
Raido es la runa número 5 del alfabeto vikingo Futhark. Simboliza desplazamiento, rueda, carro o travesía. Señala un cambio o movimiento, aludiendo al hecho de galopar o progresar. Puede representar un viaje tanto material como espiritual.
Todo trayecto y evolución es sinónimo de crecimiento personal, que surge cuando te pones en marcha o al buscar nuevos caminos que antes desconocías. La runa Raido esta vinculada al dios nórdico Forseti, que impartía paz, verdad y justicia mediando entre dioses y humanos .
Kenaz o Kano es la sexta runa del Futhark antiguo vikingo. Su dibujo se relaciona con el signo matemático «menor que» (<), que supone algo que va de menos a más (1 < 2), e invertida se corresponde a algo que va de más a menos (3 > 2), signo «mayor que» (>).
Esta runa simboliza el rayo luminoso de una antorcha, faro o linterna, que se abre paso entre las tinieblas. Es como una llama que alumbra y espolea a actuar o como el faro que orienta a los marineros. Esta luz divina está unida a la iluminación interior que dispersa el desconocimiento y aporta claridad.
Gebo es la runa número 7 del Futhark antiguo, (alfabeto rúnico vikigo). Su forma se asemeja a una X dónde 2 líneas diagonales se cruzan en un punto central. Es de carácter positivo y simboliza un encuentro oportuno o reunión perfecta entre dos personas para producir una energía inspiradora.
El significado de Gebo también se asocia a los obsequios inmateriales como la libertad, la igualdad, el compañerismo, la solidaridad, el afecto o la alianza entre individuos o corporaciones.
Wunjo es la runa número 8 del alfabeto rúnico vikingo y su dibujo aparenta la rama de arból frutal colmada de frutos y preparada para ser recolectada. Esta runa simboliza la culminación del trabajo bien hecho, cometido o tarea afrontada.
A veces la runa Wunjo se vincula a un faro que ilumina el trayecto (similar a Kano) y te manda imágenes de felicidad, vía encauzada y superación de momentos amargos. Wunjo es triunfo y dicha íntima, que te anima a festejar la propia existencia.
La runa número 9 del alfabeto nórdico antiguo (Futhark) es Hagalaz. Su representación gráfica formada por dos rectas verticales paralelas y otra central en diagonal, asemeja la construcción del entramado, habitual en países nórdicos y utilizado para reforzar los muros ante la severidad climática.
Hagalaz simboliza tormentas de granizo inesperadas que destrozan lo que encuentran a su paso y provocan enormes pérdidas y otros desatres. Esta runa es de carácter muy negativo. Te predice momentos muy duros, reveses repentinos sobre los que tienes control y perjuicios físicos o sentimentales.
Nauthiz (encontrada en ocasiones como Nauthis) es el décimo símbolo rúnico del alfabeto nórdico antiguo. Su grafía son dos lineas que se cruzan en forma de cruz ligeramente inclinada, evocando un gran peso cargado sobre los hombros o espalda.
Este signo de cruz hace referencia a pasar por una desgracia, dolor o a estar sujeto a penalidades y necesidades. Pero también alude al sacrificio personal, a un enorme compromiso y hasta a acciones épicas.
Isa es la runa número 11 del Alfabeto rúnico vikingo. Su dibujo es una raya vertical, a modo de fisura que se resquebraja sobre el hielo. Esta runa simboliza retrasos, congelación, huida o quedarse quieto. Isa representa circunstancias en la que el instinto te aconseja pararte y aguardar un momento más propicio.
La runa número 12 del alfabeto nórdico antiguo es Jera. Su símbolo compuesto por dos marcas angulosas enfrentadas, asemejan al signo oriental del Yin-Yang.
Al igual que éste símbolo asiático, Jera te expresa de energías opuestas que se completan y ayudan, que germinan. Esta runa representa la producción, fecundidad, una anualidad o lo honesto y permitido.